El verano se va acabando… 😪
Y con él, decimos adiós al deco de este año: mis queridas flores gigantes. Reconozco que es un decorado que me va a costar quitar porque son mis colores, son alegría pura, han salido sesiones requetechulas y para qué os voy a mentir, ese efecto WOWWW cuando entráis al estudio y lo véis me llena el cora un poquito.
Este veranito el decorado ha sido testigo de mogollón de momentos: lactancia (MUCHA lactancia), risas a carcajadas, achuchones entre hermanos, saltar en el sillón, bebés de días, bebés de meses, muchos bebés 🧡
Así que nada, en dos semanas toca despedida oficial de las flores gigantes. Pero tranquilos, que ya sabéis cómo va esto por aquí: cuando se cierra una puerta se abre un decorado que os va a fliiiipar 👀 (navidad is comming…!)
Y para vosotros, cuál ha sido vuestro decorado favorito de este año? Contádmelo en comentarios, que me pica la curiosidad 🧡



















