Sobre mí
«Como dice Fito: tú no eres sin mí, yo solo soy contigo.»
Soy Elena. Crecí en un pueblecito de Badajoz, pero me considero mangurrina de corazón.
En Cáceres estudié fotografía con 17 años y siempre quise volver. Lo que nunca pensé es que sería con mi propio estudio y con tal magnitud de vivencias en la mochila.
Podría hablarte de cuántas veces soñé de niña con dedicarme a la fotografía, de lo especial que es acompañar a la gente en momentos tan bonitos de su vida (bodas, embarazos, peques…) y aún así me quedaría corta para explicar lo que siento con una cámara colgada al hombro.
Caléndula nació de hacer las cosas con cariño, con tiempo y con intención.
De mirar despacio, de fijarme en los detalles, de cuidar cada instante y de crear pequeñas cápsulas de vida que podáis volver a abrir siempre.
Mis clientes me definen como sensible, detallista y atenta, y cada sesión es una extensión de eso.
No se trata solo de entregar imágenes bonitas: se trata de acompañaros, de observar lo que hace única a vuestra familia y de guardar fragmentos de vuestra historia con respeto y amor.
Cada abrazo, cada risa, cada gesto cuenta. Y yo quiero que, cuando veáis vuestras fotos dentro de años, recordéis cómo era estar ahí, cómo se sentía, qué se respiraba. Que volváis a esos instantes con la misma emoción que vivisteis entonces.
Si buscas a alguien que vea y capture vuestra historia con sensibilidad, cuidado y dedicación, bienvenidos!
