Muchas veces me preguntáis si en las sesiones “os digo qué hacer”. Y la respuesta es sencilla: no demasiado.
No hay poses complicadas ni instrucciones que os hagan sentir extraños o incómodos. Me gusta que estéis tranquilos, que habléis entre vosotros, que os toquéis la barriga, que os miréis… que se note lo que estáis viviendo.
Yo me encargo de crear un espacio bonito, de cuidar la luz, los tiempos y los pequeños detalles. Lo demás ocurre solo.
Por eso no todas las sesiones son iguales. Cada familia está en un momento distinto, y aprender a leeros, a escucharos y acompañaros es parte importante de mi trabajo.
Cuando los recuerdos se crean sin prisa y desde la naturalidad, se sienten distinto 🧡 Y eso es lo que quiero que encontréis en estas fotos: autenticidad, ternura y conexión, captadas con calma y mimo.





















Quieres un recuerdo así de tu embarazo? Escríbeme!


