8 años fotografiando familias dan para escribir un libro gordo, nivel Los pilares de la tierra 😌 Muchas familias volvéis año tras año. Veo crecer a vuestros peques, acompañando etapas preciosas de vuestras vidas… y al final, de alguna manera, también formáis parte de la mía. De la historia del estudio.
Pero ellos ocupan un lugar especialmente bonito en esa historia 🧡


Porque todo empezó con aquel “almacén” de la Calle Bellavista. El almacén de su padre. Ese que años después terminó convirtiéndose en mi estudio.
Y qué suerte la mía. Porque ese lugar no solo me regaló un espacio donde construir mi proyecto. También me llevó a conocer a una familia maravillosa, generosa y absolutamente especial.
A veces la vida va tan rápido que olvidamos hacer algo tan sencillo como parar una tarde y estar juntos de verdad. Sin hacer nada extraordinario. Solo compartir tiempo, mirarse, reírse, abrazarse.



Y quizá por eso estas fotos tienen tanto valor 🌿
Porque hablan de ellos, sí. Pero también hablan de este momento de sus vidas. De quiénes son ahora, de cómo se quieren, de todo eso que cambia sin que apenas nos demos cuenta.
Y qué bonito poder guardar todo eso antes de que el tiempo siga corriendo ✨
Al final, las fotos son un poco eso: una forma de volver.
Gracias infinitas, familia. Me hizo muchísima ilusión compartir esta tarde con vosotros 🥹
Si tú también quieres guardar un pedacito de vuestra historia, el verano es un momento precioso para hacerlo. Julio empieza a llenarse poquito a poco 🌾 Escríbeme para más info!
☎️ 689 14 20 21
📍 Calle Bellavista, 6 😉







