Hay familias que tienen lugares que significan mucho para ellos.
Para algunos es su casa, para otros un parque… y para esta familia, el lugar especial estaba claro: donde están sus caballos.
Así que allí nos fuimos.
Cuando los niños ya son mayores
Las sesiones cambian mucho cuando los niños crecen. Ya no hace falta correr detrás de ellos ni inventar juegos para que se rían. Ahora todo es más tranquilo. Hay conversaciones, bromas, miradas que dicen mucho… y ese punto de complicidad que aparece cuando la familia simplemente está junta.



Guardar este momento de la vida
A veces pensamos en hacer fotos cuando los niños son pequeños, pero cuando crecen también hay etapas preciosas que merece la pena guardar. Porque dentro de unos años estas imágenes hablarán de cómo erais ahora: de vuestra relación, de vuestros hobbies y de esos lugares que forman parte de vuestra historia.
Gracias por confiar en mí para guardar un trocito de todo esto.






Si quieres una sesión de fotos en exterior, escríbeme y la organizamos!






